domingo, 7 de junio de 2015

UN ÁNGEL Y UNA PRINCESA (cuento)


UN ANGEL Y UNA PRINCESA                            
                                                                                           
En el principio de los tiempos se corrió un rumor en el cielo de que en la tierra las rosas cantaban Dios intrigado mando a llamar al mas joven y bello de sus ángeles y lo envió a la tierra a cerciorarse de que ocurría a averiguar el porque del canto de las rosas. El joven ángel descendió a la tierra y se dirigió a los rosales y al acercarse a ellos no tuvo dudas en realidad las rosas cantaban, siguió caminando y en medio de los rosales encontró a una hermosa princesa de voz melodiosa que a las rosas cantar enseñaba, era tanta la belleza de aquella princesa que el ángel quedo prendado de amor, su noble corazón enloqueció de pasión y se acerco a la princesa se arrodillo y tomándole las manos le dijo – Dulce princesa mi corazón hoy solo late por ti, te ofrezco mis alas y mi corazón inmortal para que puedas elevarte al cielo y alegrar a Dios y todos sus ángeles con bellas canciones y si aceptas mi amor viviré contigo para siempre y en el cielo seremos felices – la bella princesa lo miro al enamorado ángel y con una dura mirada le contesto – Acepto tus alas y tu corazón inmortal porque con mi voz voy a reinar en el cielo, pero tu no vendrás conmigo porque solo bajaste del cielo para ver cantar a las rosas y no para admirar mi belleza y yo por ti no siento nada – después de decir esto la princesa tomo las alas y se elevo al cielo para demostrar a Dios que tan bello cantaba, pero la arrogancia de la bella princesa enojo al Señor y este furioso la condeno a bajar a la tierra y a arrastrar las alas en un inmenso desierto donde no crecen rosales y a cantar hasta el final de los tiempos sin ser escuchada. El joven ángel murió herido de amor entre los bellos rosales y con el tiempo las rosas cubrieron su cuerpo bendito, y desde esos días las rosas no cantan, las rosas permanecen calladas.
                                                                                             
                                                                                         Daniel Alberto Villarreal

                                                             

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