EL ÁNGEL Y EL PRINCIPE
En algún lugar hace mucho tiempo vivió un joven príncipe que
estaba muy triste por que amaba a una bella joven y no era correspondido, lo
había intentado todo para que la joven lo aceptara, pero la joven lo rechazaba
una y otra vez. El joven príncipe estaba tan triste que ya nada le alegraba,
nada le gustaba y un día se quedo en su lecho decidido a morir herido por aquel
amor que lo aquejaba. Fue entonces que un ángel que desde el cielo lo veía todo
decidió salvarlo, el noble ángel bajo del cielo y rescato al príncipe de su triste
sueño y se lo llevo a un lugar
fantástico que nunca hombre alguno conoció y entonces el príncipe despertó en
otro mundo, en un bosque hermosísimo donde escuchó el canto de las rosas, y vio
correr en el verde césped bellos unicornios de color, y vio hadas bailando y
duendes trepando a árboles enormes, vio peces que podían nadar en el aire y vio
mariposas nadar en un lago que cambiaba de color, vio pájaros traviesos llegar
a las nubes y de las nubes robarse pedacitos de lluvia que dejaban caer sobre flores de algodón, y vio sirenas parlanchinas que contaban
cuentos a un atento pez salmón, entonces
el príncipe volvió a reír y el ángel se alegró. Viendo al príncipe tan feliz el
ángel le dijo-
- joven
príncipe puedes quedarte en este mundo todo lo que quieras pero si tocas algo
de él, este mundo morirá-
el príncipe le contesto que comprendía y juró que de aquel
paraíso nunca nada tocaría, el ángel confió en el joven y en un bello unicornio
al cielo regreso.
El joven príncipe se quedo un largo tiempo y recorrió muy
contento aquel lugar pero pasaron los días y una noche pensando en su enamorada
se dirigió al rosal y cortó una de las rosas que cantaba una bella rosa roja de
dulce voz. El príncipe decidió volver a su mundo convencido de conquistar a su
amada con tan bella flor y corrió toda la noche de bosque en bosque apretando
en sus manos aquella bella rosa roja, al amanecer llego por fin a la casa de su
amada pensando despertar su sueño con la rosa y su bella canción, fue entonces
que se dio cuenta que su bella flor se había dormido cambiando de color y en
sus manos llevaba una triste rosa de color marrón de silenciosos pétalos
marchitos que ya no tenían voz. El joven príncipe enloqueció de amargura y
desde esos días vaga por los bosques buscando un rosal que canta y a un ángel
que cabalga en un bello unicornio de color…
Daniel Alberto Viíllarreal

UN CUENTO DE AMOR CON DESENLACE TRISTE
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